PróximaTormenta Solar – Next Solar Storm

Preparándose para la próxima gran tormenta solar

Junio 22, 2011: 

En septiembre de 1859, durante la víspera de un ciclo solar que resultaría ser de intensidad inferior al promedio1, el Sol desató una de las tormentas solares más poderosas de los últimos siglos. La erupción solar subyacente fue tan inusual que los investigadores aún no están seguros sobre cómo clasificarla. El estallido bombardeó la Tierra con los protones más energéticos de la última mitad del milenio, indujo corrientes eléctricas que incendiaron oficinas de telégrafos y desencadenó auroras boreales sobre Cuba y Hawái.

Esta semana, las autoridades se reunieron en el Club Nacional de Prensa, en Washington DC, para hacerse una simple pregunta: ¿Y si esto ocurre de nuevo?

“En la actualidad, una tormenta como esa podría darnos una buena sacudida”, dice Lika Guhathakurta, quien trabaja en física solar en la base de operaciones de la NASA. “La sociedad moderna depende de sistemas de alta tecnología como las redes eléctricas inteligentes, el Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por su sigla en idioma inglés), y las comunicaciones satelitales. Todos estos sistemas son vulnerables a las tormentas solares”.

SWEF (powerlines, 200px)

Las redes eléctricas modernas son vulnerables a las tormentas solares. Crédito de la fotografía: Martin Stojanovski.

Lika Guhathakurta y más de cien personas se reunirán en el Foro Empresarial sobre el Tiempo en el Espacio (Space Weather Enterprise Forum o SWEF, en idioma inglés). El propósito del SWEF es crear conciencia respecto de las condiciones climáticas en el espacio y de sus efectos sobre la sociedad; el SWEF busca concientizar en especial a las autoridades encargadas de decretar planes de acción y a los cuerpos de emergencia. Quienes asisten al foro provienen de diversas organizaciones, como el Congreso de Estados Unidos, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por su sigla en idioma inglés), compañías de energía eléctrica, las Naciones Unidas, la NASA y la Administración Nacional Océanica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en idioma inglés), entre otras.

A mediados del año 2011, el Sol se encuentra una vez más en la víspera de un ciclo solar de intensidad inferior a la usual, al menos eso es lo que afirman los pronosticadores. El “Evento Carrington”, que tuvo lugar en 1859 y que recibe dicho nombre en honor del astrónomo Richard Carrington, quien presenció la erupción solar que lo causó, nos recuerda que pueden ocurrir tormentas muy fuertes incluso cuando el Sol está pasando por un ciclo nominalmente débil.

En 1859, las consecuencias más graves fueron un día o dos sin mensajes telegráficos y muchos perplejos observadores del cielo en islas tropicales.

Pero en el año 2011, la situación sería mucho más grave. La avalancha de apagones, propagada a través de los continentes por las líneas de energía eléctrica de larga distancia, podría durar semanas o incluso meses, el tiempo que necesitan los ingenieros para reparar los transformadores dañados. Los barcos y los aviones ya no podrían confiar en sus aparatos GPS para la navegación. Las redes bancarias y financieras podrían dejar de funcionar, trastornando de este modo al comercio de una manera que es exclusiva de la Era de la Información. Según un informe del año 2008, publicado por la Academia Nacional de Ciencias, una poderosa tormenta solar, como las que ocurren una vez al siglo, podría tener el mismo impacto económico que 20 huracanes Katrina.

Mientras las autoridades se reúnen para conocer más sobre esta amenaza, los investigadores de la NASA, quienes se encuentran a algunos kilómetros de distancia, ya están haciendo algo al respecto:

“Ya es posible rastrear el progreso de las tormentas solares en 3 dimensiones, conforme se acercan a la Tierra”, dice Michael Hesse, quien es director del Laboratorio del Tiempo en el Espacio, en el Centro Goddard para Vuelos Espaciales, y quien dará una conferencia en el foro. “Esto hace posible desplegar alertas accionables por el tiempo en el espacio, las cuales podrían proteger las redes de energía eléctrica y otros dipositivos de alta tecnología durante los períodos de actividad solar extrema”.


Getting Ready for the Next Big Solar Storm

June 21, 2011:

 In Sept. 1859, on the eve of a below-average1 solar cycle, the sun unleashed one of the most powerful storms in centuries. The underlying flare was so unusual, researchers still aren’t sure how to categorize it.  The blast peppered Earth with the most energetic protons in half-a-millennium, induced electrical currents that set telegraph offices on fire, and sparked Northern Lights over Cuba and Hawaii.

This week, officials have gathered at the National Press Club in Washington DC to ask themselves a simple question: What if it happens again?

SWEF (powerlines, 200px)

Modern power grids are vulnerable to solar storms. Photo credit: Martin Stojanovski

“A similar storm today might knock us for a loop,” says Lika Guhathakurta, a solar physicist at NASA headquarters. “Modern society depends on high-tech systems such as smart power grids, GPS, and satellite communications–all of which are vulnerable to solar storms.”

She and more than a hundred others are attending the fifth annual Space Weather Enterprise Forum—”SWEF” for short.  The purpose of SWEF is to raise awareness of space weather and its effects on society especially among policy makers and emergency responders.  Attendees come from the US Congress, FEMA, power companies, the United Nations, NASA, NOAA and more.

As 2011 unfolds, the sun is once again on the eve of a below-average solar cycle—at least that’s what forecasters are saying.  The “Carrington event” of 1859 (named after astronomer Richard Carrington, who witnessed the instigating flare) reminds us that strong storms can occur even when the underlying cycle is nominally weak.  

In 1859 the worst-case scenario was a day or two without telegraph messages and a lot of puzzled sky watchers on tropical islands.

In 2011 the situation would be more serious. An avalanche of blackouts carried across continents by long-distance power lines could last for weeks to months as engineers struggle to repair damaged transformers. Planes and ships couldn’t trust GPS units for navigation.  Banking and financial networks might go offline, disrupting commerce in a way unique to the Information Age.  According to a 2008 report from the National Academy of Sciences, a century-class solar storm could have the economic impact of 20 hurricane Katrinas.

As policy makers meet to learn about this menace, NASA researchers a few miles away are actually doing something about it:

“We can now track the progress of solar storms in 3 dimensions as the storms bear down on Earth,” says Michael Hesse, chief of the GSFC Space Weather Lab and a speaker at the forum.  “This sets the stage for actionable space weather alerts that could preserve power grids and other high-tech assets during extreme periods of solar activity.”


											

About juanfilpo

http://www.juanfilpo.com
This entry was posted in Education, Knowledge, Science, Social, Technology and tagged , , , . Bookmark the permalink.

2 Responses to PróximaTormenta Solar – Next Solar Storm

  1. Lark says:

    Dude, right on there borhter.

    Like

  2. Jesslyn says:

    What an awesome way to expalin this-now I know everything!

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s